El retorno se mide tanto en impactos directos como indirectos. Directamente, en reducción de accidentes, costos operacionales, tiempos de análisis, detenciones y primas de seguro. Indirectamente, en protección de vidas humanas, estabilidad laboral y reducción de impactos sociales y reputacionales. Cada incidente evitado representa ahorro financiero y bienestar humano. El ROI combina eficiencia económica con responsabilidad social real.